Lanzado en 2008, Learn to Fly ponía a los jugadores en el papel de un pingüino decidido a desafiar a su especie y lograr volar, lanzándose desde una rampa helada y planeando la mayor distancia posible antes de estrellarse contra el suelo. Construido alrededor del mismo bucle de lanzamiento y mejora que impulsaba juegos como Motherload, se convirtió en una de las franquicias insignia más reconocibles de Armor Games.

Un Bucle de Mejoras Simple y Adictivo

Cada intento generaba moneda según la distancia recorrida, que los jugadores gastaban en planeadores, propulsores de cohete y otras mejoras para volar más lejos en la siguiente ronda. El bucle exigía casi ninguna habilidad más allá de calcular el ángulo de lanzamiento, dejando que el juego se apoyara enteramente en la clásica fórmula de Flash de "un intento más, ligeramente mejor equipado" para mantener a los jugadores enganchados intento tras intento.

Una Franquicia de Varios Juegos

La popularidad de Learn to Fly lo llevó a través de varias secuelas, incluyendo Learn to Fly 2 y Learn to Fly 3, cada una añadiendo nuevas opciones de personalización, logros y artilugios cada vez más elaborados atados a su héroe pingüino, mientras mantenía casi intacto el bucle central de lanzamiento y mejora.

El pingüino de Learn to Fly nunca necesitó realmente conseguir volar —el atractivo residía por completo en la sensación incremental y siempre-casi-al-alcance del propio bucle de mejoras.

Mucho después de que la mayor parte del catálogo original de Armor Games desapareciera de la vista, el pingüino incapaz de volar de Learn to Fly siguió siendo una de las mascotas más entrañables del estudio.